En el verano de 1932, en reacción al golpe de estado de Sanjurjo, la Iglesia de San Nicolás ardió en llamas. La «santa ira popular» no era un fenómeno nuevo, y mediante ella la multitud se proponía reducir a cenizas un orden que consideraba injusto. Mapa de la Memoria histórica de GranadaContinúa >>
