[PRENSA] PSOE y vecinos del Albaicín acusan a Carazo de «vender el Cerro de San Miguel Alto a la especulación»
Ruz tacha de «indolente» a la alcaldesa, mientras que la Asociación de Vecinos alerta del «riesgo de recalificación de la zona» y teme que «en diez años podemos tener un Benidorm montado porque se acaba la protección».
La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Granada, Raquel Ruz, ha comparecido este viernes antes de la celebración del Pleno municipal junto a la presidenta de la Asociación de Vecinos del Albaicín, Margarita Marín, para lamentar el “no” rotundo de la alcaldesa, Marifrán Carazo, a solicitar la cesión a la ciudad, por parte de la Junta de Andalucía, del Centro de San Miguel Alto para la construcción del Centro de Interpretación del Albaicín. Ambas representantes han criticado que el equipo de gobierno del PP haya rechazado formalmente reclamar este espacio a la Junta de Andalucía, «cerrando la puerta a un futuro centro comunitario y vecinal, y dejándolo a merced de la privatización hotelera y la especulación urbanística».
Ruz ha lamentado la «absoluta indolencia» de la alcaldesa ante un problema que preocupa profundamente a los residentes de un barrio que es Patrimonio de la Humanidad. «La subasta ha quedado desierta y estamos ante la oportunidad perfecta para que el Ayuntamiento acepte la cesión de este espacio para el uso de la ciudad y del barrio. Sin embargo, la alcaldesa vuelve a mirar para otro lado; parece que los problemas de Granada no van con ella y se niega a dar soluciones», ha denunciado la portavoz socialista.
Frente al argumento de la viabilidad económica esgrimido por el PP para justificar su rechazo, la líder del PSOE ha desmontado la postura de Carazo recordando que el Ayuntamiento sí ha buscado soluciones financieras para otros inmuebles a través de entidades privadas. «Ha buscado soluciones para el edificio Rey Soler con la Fundación Unicaja, o para el edificio de San Matías con Hidralia. Si el problema es financiero, existen fondos europeos y fondos del Ministerio de Cultura a los que este Ayuntamiento se puede acoger para conseguir la financiación necesaria», ha aclarado Ruz, quien ha añadido que «todas las obras que se están haciendo en nuestra ciudad vienen de Emasagra o de esos fondos europeos», por lo que se ha preguntado «por qué no se pueden pedir ahora para dotar de servicios públicos a un barrio harto de la turistificación».
Ruz ha criticado además que la alcaldesa «solo busque la foto del día para vender una gestión inexistente mientras da la espalda a los problemas reales de los barrios». «La cesión de San Miguel Alto para uso comunitario ayudaría a frenar la turistificación y garantizaría el acceso a servicios públicos esenciales. Pedimos a la alcaldesa que deje su actitud indolente y dedique su esfuerzo a hacer que la vida de los vecinos del Albaicín sea más sostenible», ha concluido.
Por su parte, la presidenta de la Asociación de Vecinos del Albaicín, Margarita Marín, ha tomado la palabra para visibilizar la «indignación» del barrio tras la negativa municipal a rescatar el inmueble. «Llevamos muchísimos años, décadas diría, pidiendo que San Miguel no se siguiera deteriorando y que se construyera un parque periurbano, porque esa colina es parte de nuestra cultura, donde celebramos romerías y paseamos», ha recordado.
Marín ha calificado de «muy grave» la decisión de Carazo, debido a la amenaza de recalificación de los terrenos que implicaría el uso hotelero. «Eso significa que en diez años podemos tener ahí un Benidorm montado, porque se acabaría la protección de ese cerro. Una protección que debería estar ya cubierta por el PEPRI y por el nuevo PGOU, pero que mantienen guardado en un cajón esperando para especular con algo que es de todos», ha advertido.
La representante vecinal ha concluido con una llamada a la reflexión de cara a la candidatura cultural de la ciudad, advirtiendo de que no se entiende que «una ciudad que quiere ser Capital Europea de la Cultura se permita el lujo de cometer estos errores que no tienen vuelta atrás. Porque cuando tú metes hormigón en una colina, eso ya no lo puedes deshacer. Estas maniobras de especulación no benefician al barrio, ni tan siquiera a la propia hostelería de Granada».

