[PRENSA] La reforma del paseo de la Alberzana incluirá un sistema de cámaras
Ya hay empresa para la restauración del entorno extramuros de la Muralla Alberzana en el Albaicín. Será Albaida Infraestructuras SA, que se ha hecho con la licitación del proyecto por 801.879 euros para ejecutarla en los próximos diez meses. La obra está financiada con cargo al Plan Alhambra y permitirá recuperar para el uso ciudadano uno de los espacios patrimoniales más singulares del Albaicín. El proyecto completará el paseo peatonal pendiente junto a la Muralla de la Alberzana, acondicionando y ordenando todo el espacio extramuros comprendido entre la propia muralla, la Carretera de Murcia, la Escuela Infantil Arlequín y las viviendas próximas de los Cármenes de la Muralla.
La intervención actuará sobre una superficie de 2.055,51 metros cuadrados y recuperará un ámbito actualmente degradado por problemas de accesibilidad, impacto visual y deterioro paisajístico, agravados por la presencia de aparcamientos, instalaciones eléctricas y otros elementos que dificultan la contemplación de la muralla y de los restos arqueológicos, según ha informado el Ayuntamiento en un comunicado.
La actuación toma como referencia la primera fase ejecutada entre 2006 y 2008 y completará el itinerario peatonal junto a la muralla mediante nuevos pavimentos, zonas de estancia y actuaciones de integración urbana, paisajística y mejora de la accesibilidad. El proyecto permitirá además ordenar un espacio actualmente fragmentado por cerramientos y desniveles, mejorando la conexión peatonal entre ambos lados de la muralla y favoreciendo una mejor contemplación del conjunto monumental.
Además, se actuará sobre los restos arqueológicos del antiguo Convento de San Antonio mediante labores de conservación, consolidación y puesta en valor de albercas, albercones y otras estructuras históricas vinculadas a este conjunto conventual del siglo XVII, conocido en su época como el “pequeño Escorial” y promovido a partir de 1633 por Don Rolando de Levanto. La actuación incorporará además elementos de interpretación patrimonial para facilitar la lectura histórica del ámbito y de los restos arqueológicos conservados.
Eliminación de cableado y centros de transformación
La intervención contempla igualmente la eliminación del fuerte impacto visual que actualmente generan las infraestructuras eléctricas existentes en el entorno. Para ello, se procederá al desmontaje del tendido aéreo de baja tensión que sobrevuela la muralla y de la línea de media tensión que discurre paralela a ella, así como al soterramiento de las instalaciones y a la eliminación de los dos centros de transformación actualmente existentes junto al monumento. Ambas instalaciones quedarán unificadas en un nuevo centro de transformación ya ejecutado junto a la Carretera de Murcia.
El proyecto incorporará alumbrado público y ornamental de bajo impacto visual, sistemas de drenaje para la recogida de aguas pluviales y nuevas actuaciones paisajísticas orientadas a reforzar la contemplación de la muralla y la calidad urbana del entorno. El diseño de la intervención ha priorizado además la integración paisajística y la reducción al mínimo del impacto visual de instalaciones y mobiliario urbano para reforzar la presencia monumental de la muralla dentro del paisaje histórico del Albaicín.
Además, se instalará un sistema de videovigilancia para reforzar la protección del entorno monumental, evitar actos vandálicos y grafitis y contribuir a la conservación tanto de la muralla como de los restos arqueológicos del antiguo Convento de San Antonio.
“Seguimos avanzando en la recuperación del patrimonio histórico del Albaicín y de espacios que durante años permanecían degradados o pendientes de actuación. Esta intervención permitirá eliminar elementos que han deteriorado visualmente este entorno patrimonial y recuperar un espacio mucho más accesible, cuidado e integrado en el paisaje histórico de la ciudad”, ha dicho la alcaldesa, Marifrán Carazo, que ha destacado que «el Plan Alhambra está permitiendo impulsar actuaciones fundamentales para Granada como la eliminación del cableado aéreo en el Albaicín o la recuperación del Carmen del Negro como futuro Archivo Municipal, proyectos que contribuyen a dignificar el patrimonio, mejorar el paisaje urbano y reforzar la candidatura de Granada a Capital Europea de la Cultura en 2031”.
La Muralla de la Alberzana constituye uno de los principales sistemas defensivos conservados de la Granada nazarí. Construida probablemente durante el reinado de Yusuf I entre los años 1338 y 1359, llegó a alcanzar aproximadamente 2,3 kilómetros de longitud, de los que actualmente se conservan cerca de 1.475 metros. El ámbito objeto de actuación se encuentra además protegido urbanística y patrimonialmente dentro del PEPRI Albaicín y cuenta con nivel 1 de protección monumental como Bien de Interés Cultural.
La intervención permitirá recuperar para el uso ciudadano un espacio históricamente degradado y avanzar en la conexión entre patrimonio, paisaje y espacio público, reforzando la estrategia municipal de recuperación y puesta en valor del patrimonio histórico vinculada a la candidatura de Granada 2031 Capital Europea de la Cultura.
Dos fases desde 2005
Hay que remontarse al año 2005 para recordar los inicios de la intervención en el paseo junto a la muralla ya que ese año el arquitecto Javier Gallego Roca redactó el “Proyecto de recuperación urbana del entorno de la Muralla de la Alberzana». Este proyecto consistía en la creación de un camino peatonal (hoy denominado calle Arlequín) junto a la ordenación, urbanización, ajardinamiento e iluminación monumental del entorno de la muralla en el tramo que va desde la rotonda de la Carretera de Murcia que da acceso a los Cármenes de Rolando hasta la Escuela Infantil Arlequín y la Fábrica de Fajalauza, ambas en la misma carretera, algo más de un kilómetro hacia arriba. Se contemplaba una actuación a ambos lados de la muralla, pero circunstancias devenidas, tales como la existencia de una línea aérea de media tensión y la falta de concreción de la delimitación y titularidad de los terrenos en determinadas parcelas de la zona intramuros, hicieron obligada la sectorización en dos fases, una a cada lado de la muralla. El problema ahí es que hubo personas de la urbanización cercana que se metieron en terreno público y hasta que no se consiguió liberar los terrenos no se podía plantear la intervención, por eso se avanzó en la otra fase y la interior está parada.
Se inició la primera fase pero fue paralizada y desde 2008 no se ha vuelto a tocar. Ahora se ha modificado el proyecto, autorizado por Cultura en 2024 tras incluir varias modificaciones, como minimizar la disposición de mobiliario urbano limitándola a dos zonas habilitadas como descanso para favorecer la contemplación de la muralla; minimizar los elementos de alumbrado público recuperando la propuesta de iluminación artística de la fase 1 (no ejecutada) y que se ejecutará conjuntamente en esta fase, entre otras.
Ahora se plantean dos intervenciones que afectan al ámbito global de la fase 1 y 2 y que se consideran necesarias para la correcta contemplación del bien: recuperación de la solería dañada de fragmentos cerámicos de la fase 1 e instalación de un sistema de video-vigilancia por la necesidad de evitar el vandalismo por grafitis y negligencia por parte de viandantes y dueños de animales.
También se ha solicitado al Ministerio de Cultura la necesidad de rehabilitación en los tramos de la muralla además del paramento que quede descubierto una vez realizada la demolición del centro de transformación, a fin de conseguir íntegramente la recuperación del ámbito y la salvaguarda de la muralla.

