[PRENSA] El sector de pisos turísticos reclamará indemnizaciones tras anularse la limitación en Granada
La Asociación de Viviendas Turísticas de Granada (AvitarGranada) ha adelantado que el sector presentará reclamaciones económicas después de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) haya anulado el decreto que limitó su actividad y ha lamentado el recurso anunciado por el Ayuntamiento. La asociación ha reaccionado así después de que el alto tribunal haya aceptado su recurso contra el decreto aprobado en pleno municipal en 2024 para limitar los pisos turísticos y lo haya anulado.
La sentencia del TSJA ha expuesto que la medida no se ajustaba a derecho por interpretar un planeamiento urbanismo y ha dejado sin efecto las limitaciones aprobadas por el Ayuntamiento, que ya ha anunciado que recurrirá el fallo judicial. AvitarGranada ha lamentado esa posición y ha interpretado que el Ayuntamiento busca «más conflicto y más huida hacia adelante», a lo que ha respondido volviendo a pedir diálogo y acuerdos.
La asociación, que ha calificado la sentencia de «demoledora», ha considerado que el recurso tendrá «muy poco recorrido» y ha criticado que prolongar la causa le vaya costar dinero público. «Si lo que se pretende es seguir persiguiendo a las viviendas turísticas de los granadinos mientras se mantiene una doble vara de medir favorable a grandes operadores y fondos de inversión, el encaje europeo será muy difícil», ha explicado su presidente, Antonio Jesús Castillo.
Castillo tambien ha recalcado además que el sector presentará reclamaciones por los daños y pérdidas que han sufrido por las limitaciones municipales. «Cuanto más se alargue esta huida hacia adelante, mayores pueden ser los daños, mayores las reclamaciones y mayor la factura que, en su caso, tendrá que afrontar el Ayuntamiento por las indemnizaciones a los afectados por expedientes frustrados, actividades bloqueadas, inversiones paralizadas y lucro cesante acreditado», ha detallado.
La asociación ha interpretado que la sentencia del TSJA abre una vía «muy seria» de reclamaciones por daños y perjuicios, incluidos no solo los gastos e inversiones realizadas, sino también, cuando proceda y pueda acreditarse, el lucro cesante derivado de reservas perdidas, actividad paralizada e ingresos dejados de percibir.

