[PRENSA] La maniobra imposible de un coche atrapado en la calle San Juan de los Reyes de Granada
La estrechez de la vía obligó a un visitante al circular con extrema precaución y salir del atolladero con más de un rasponazo
La estampa es casi diaria. Por más señales que adviertan de su estrechez antes de aventurarse, muchos turistas y despistados acaban metiéndose en un callejón sin salida, nunca mejor dicho. La calle de San Juan de los Reyes es una de las más emblemáticas del barrio del Albaicín. Discurre paralela al río Darro y conecta la Cuesta del Chapiz con la iglesia de San Gregorio Bético y Plaza Nueva.
Pero, en mitad del recorrido, se estrecha. Solo vehículos de pequeñas dimensiones pueden pasar la prueba. Si aumenta el ancho del turismo, se verá obligado, al menos, a plegar los espejos retrovisores. Si se trata de un ‘SUV’, como en este caso, la cosa se complica y será imposible llegar al final de la calle sin un rasponazo.
Un vehículo quedó atrapado en la parte más estrecha de la calle, ante la mirada de vecinos y visitantes, que grabaron la escena. Con mucha paciencia y desperfectos, acabó saliendo del atolladero feliz el conductor de, al menos, no tener haber tenido que dejar abandonado su coche. Eso sí, le costará una parada por el taller.
No es la primera ni será la última vez que pase. A pesar de las indiciaciones en las que se aclara la situación y las medidas permitidas, los despistados siguen apareciendo.
La Granada medieval
San Juan de los Reyes ha vivido muchos problemas de tráfico, con varios cambios de dirección y la estrechez de su trazado típico del urbanismo medieval. Se trata de una de las calles más largas de la Granada antigua y lleva en su nombre el sello la unión Iglesia-Estado que se implantó en la ciudad con la conquistada de los Reyes llamados Católicos.
De esta forma, fue rebautizada esta antigua calzada romana, aunque empezó llamándose San Juan de la Victoria. Se prolongaba por la calle de la Cárcel y acababa en la Plaza de la Trinidad, en paralelo a la Carrera del Darro.
Ya en su día fue destacada por el cronista del siglo XVII Henríquez de Jorquera ‘por su longura, aunque no muy ancha’. Parroquias y monasterios de monjas salpicaron su trazado en sustitución de mezquitas y oratorios: San Juan de los Reyes, la primera parroquia fundada por los Reyes Católicos, Santa Inés, la Concepción o la Victoria.
Hoy día es zona de paso de miles de turistas y vía de conexión del Albaicín y el Sacromonte con el resto de la ciudad para sus vecinos, acostumbrados desde hace muchos años a encontrar algún forastero despistado intentado superar la carrera de obstáculos sin un rallajo, algo casi imposible.

