Paisaje «enlatado»

La contemplación del paisaje incita, más que al ensimismamiento y el goce, a bombardear con las latas vacías los jardines de los cármenes.  Es otra particularidad más del turismo cultural y de cualquier otra de las que mueven a muchos  viandantes a ensuciar todo lo que se encuentran.

La casualidad quiso que en la última remesa,  ayer mismo, esta forma de hacer daño dejara frente a la Alhambra enganchada la «otra» Alhambra.
A veces, los delitos son curiosos.

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