Prensa: El Albaicín y los muebles de cada julio

Basura en Arco Elvira 20160708

Los estudiantes se marchan de Granada año tras año dejando la calle llena de enseres abandonados

Leer en Ideal, 14-07-2016

Ocurre cada año por estas fechas. Concluidos los exámenes del segundo cuatrimestre en la Universidad de Granada los jóvenes abandonan los pisos de alquiler en los que han convivido a lo largo del curso. Alrededor de 30.000 estudiantes, la mitad del total de matriculados en la ciudad, llegan cada septiembre desde fuera de la provincia y se instalan de modo provisional en residencias y apartamentos compartidos que se vacían en julio a la espera de inquilinos para el nuevo curso. Este éxodo anual y las posteriores reformas desembocan, sobre todo en algunos puntos del centro y el Albaicín, en escenas de muebles y electrodomésticos amontonados en plena calle.

Así lo denuncia la asociación de vecinos Bajo Albaicín, que en los últimos días ha advertido sobre esta situación, que se ha vuelto habitual cada mes de julio. «Es un patrón que coincide en estos días por las mudanzas de estudiantes, una población satélite en el barrio», explica Juan Antonio Sánchez, vicepresidente de este colectivo de vecinos. «Abundan los muebles viejos tirados en muchísimos sitios».

En plena época de limpiezas y obras para subsanar los desperfectos que se han ido acumulando durante el curso, muchos dueños de inmuebles optan por deshacerse de aquellos enseres estropeados o inservibles. Y algunos desconocen el procedimiento legal que es necesario seguir con respecto a la retirada de muebles de la vía pública. «El servicio de recogida funciona muy bien, pero a la gente no se le mete en la cabeza que hay que llamar antes», asegura Sánchez.

Vecinos de la calle Elvira difundieron el pasado viernes dos imágenes que atestiguan la problemática a la que se enfrentan cada año. Un frigorífico custodiando el cruce entre Elvira y Calderería, junto a unos contenedores selectivos que tan sólo un día antes aparecían rodeados de sacos y materiales de construcción. Al otro extremo de la calle, apoyado sobre los siete siglos de historia de la puerta de Elvira, un colchón y varias mantas que se sumaban a los habituales desperdicios -bolsas, latas, ropa… -que se suelen encontrar entre los matojos del recinto vallado junto al arco.

Según explica el portavoz de la asociación de vecinos Bajo Albaicín, «damos aviso cuando vemos estas cosas. Unos días antes ya había pasado, el barrio entero estaba lleno de muebles tirados». Después de que el Ayuntamiento pusiera en conocimiento de los servicios de limpieza la situación en el lugar, éstos procedieron a la retirada de estos muebles.

Solicitudes de recogida

Las solicitudes para la recogida gratuita de muebles y enseres se pueden cursar por teléfono o a través de la página web de INAGRA. En el mismo día de la petición, el usuario debe sacar los objetos a retirar al lugar acordado entre las ocho de la tarde y las diez de la noche. Para evitar las escenas de calles llenas de trastos, que no casa bien con la ebullición turística del mes de julio, los residentes de la zona baja del Albaicín piden que se intensifiquen las campañas de información sobre el servicio.

«Hemos pedido que se haga un buzoneo, pero las campañas al final no llegan. Es mucho mejor dar la información directamente e incluir las posibles sanciones. Se hizo una campaña anterior por petición nuestra y no se incluyeron las multas, pero si existen, la gente las tiene que conocer», dice Juan Antonio Sánchez. «Si la experiencia nos dice que todos los meses de julio va a ocurrir esto, que se diseñe con antelación, se piense y se haga una campaña especial».

En 2006, una ordenanza promovida por el Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Granada tipificó las multas a las que se enfrentan quienes desoyen la normativa de limpieza. Las muy graves pueden conllevar una sanción de entre 1.500 y 3.000 euros. Las graves aparejan una multa que puede ir desde los 750 a los 1.500. En el primer escalón se sitúan las infracciones leves, que le cuestan al ciudadano entre 100 y 750 euros. Tirar una bolsa de basura fuera del horario establecido puede salir por entre 150 y 275 euros. Dejar en la vía pública residuos de gran volumen, como ocurre con los muebles, sin haber contactado previamente con INAGRA puede suponer un recargo de hasta 750 euros.

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2 comentarios

  • ana

    ¿los estudiantes o los cutre caseros? durante años he sido estudiante, además de persona y trabajador, y residente en el barrio y no me parece correcto que culpéis a los estudiantes de que los caseros propietarios, vecinos y no, del Albaicín llenen de la basura que no ellos no quieren en sus casas, las viviendas que alquilan. Por favor un poco de respeto a los principales dinamizadores de la ciudad de Granada.

    15 julio, 2016 at 08:07 Reply

    • Bajo Albayzín

      Hola Ana: en nuestras declaraciones no culpamos a unos sobre otros, ni a ningún colectivo concreto. Sea quien sea, estudiantes, propietarios, vecinos, no vecinos… es una actitud incivica reprobable y más cuando existe un servicio de recogida gratuito fácil de usar y que funciona. Pedimos que se haga uso de este servicio en vez de sacar los tiestos donde y cuando cada cual quiera.
      También decimos que cada julio coincidiendo con mudanzas de estudiantes ocurre lo mismo y pedimos al Ayuntamiento que lo prevea y haga campaña especial.
      Creemos que así, sin basuras en cualquier sitio y a cualquier hora, el barrio estará mejor.
      Saludos

      16 julio, 2016 at 11:01 Reply