Sobre la Cuesta de los Chinos y su “arreglo”

Cuesta de los Chinos 2014

Cuesta de los Chinos 2014

Preocupación entre los vecinos ante una propuesta desconocida y sin participación. Temor justificado por anteriores intervenciones en el barrio: miradores, contenedores,… Una muestra de estas opiniones:

Sorprende que se plantee llevar a cabo una reforma de calado (el cambio de pavimento lo es) en este histórico entorno patrimonial y no se tenga en cuenta desde el principio y como parte esencial del planteamiento abrir un proceso de participación ciudadana, un debate público y transparente que informe el proceso y enriquezca la toma de decisiones. Creemos y defendemos que se debería trabajar desde el principio codo con codo para determinar si es realmente necesario actuar aquí. Una vez más, los ciudadanos y las asociaciones vecinales conocemos por los medios transformaciones que nos afectan y nos interesan.
De la poca información vertida en prensa, nos sorprende conocer que se plantee el uso de un material —empedrado blanco— que distorsionaría considerablemente la percepción de este valioso paisaje patrimonial, y planteamos serias dudas que esta solución tenga algo que ver con la cuesta de los Chinos que, afortunadamente hasta hoy, nos ha llegado. Esta elección significaría una pérdida patrimonial en este camino medieval, esperamos que se den los foros para poder argumentar y exponer esta opinión.
Extendemos esta postura a las siguientes fases anunciadas acerca de la modificación de la margen izquierda del Darro, una situación que venimos reclamando desde hace tiempo que sin duda merece y debe ser solucionada.
Por todo esto pedimos que se abra un genuino proceso abierto, transparente y participativo.

Nos preocupa la Cuesta de los Chinos, han anunciado: adiós al empedrado. Con él se irán valiosos valores de este paisaje cultural.

La piedra que hoy pisamos, en la cuesta de los chinos y en el Albayzín, proceden del llamado “conglomerado Alhambra”. Estos cantos son todos de rocas metamórficas, fundamentalmente cuarcitas, y en menor medida micaesquistos, mármoles, gneises, serpentinitas, etc. Estos proceden de la erosión de Sierra Nevada y fueron transportados y acumulados por antiguas ramblas, precursoras del actual río Genil en abanicos aluviales, hace 5 millones de años (en el Plioceno inferior) en el borde de la Depresión (Martín-Martín y otros, 2008).
Estas piedras, variadas en su tono y color (grises, verdes, marrones, blancas,…), guardan la memoria del lugar y son testigos de cómo los hombres han sabido utilizar el material que tenían a mano. Las piedras hablan de quienes somos, natural y culturalmente. Estas mismas piedras son el soporte de la misma Alhambra. Intervenir sobre ellas es intervenir en el paisaje cultural, ponerlas en valor es apostar por la autenticidad de este legado, además de un manifiesto cultural y ecológico.
¿Por qué no apostar por una intervención estética y ética, tan necesario en nuestros días, que reutilice la misma piedra que ya hay?

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Un comentario

  • francisco angel

    COMO EN EL CARRIL DE LA LONA Y SAN MIGUEL BAJO A LOS DOS DIAS ROTO Y EL CONTRASTE COMO SI PUSIERAN LOSAS DE MACAEL BLANCO NO PEGA CON EL ENTORNO
    COMO TODO MONUMENTO LO SUYO SERIA RESTAURARLO NO HACERLO NUEVO Y SI SE HACE NUEVO UTILIZAR LA PIEDRA DE AQUI CON SUS TONOS PARA QUE NO PIERDA SU IDENTIDAD, PORQUE NO LE DAN UNA MANO DE CAL BLANCA A LA ALHAMBRA

    27 Mayo, 2014 at 19:23 Reply