PRENSA: Polémica por las luces de colores de un negocio junto al Mirador de San Nicolás

Un restaurante alumbra su fachada con lámparas que cambian del rojo al azul o verde

Leer en Granada Hoy, 04-06-2017

Las luces de un restaurante situado junto al Mirador de San Nicolás han causado un gran revuelo entre los vecinos del Albaicín. El negocio, situado en el lado izquierdo del Mirador de San Nicolás, ha instalado unas lámparas que cambian de colores como verde, morado o rojo durante la apertura nocturna. Un espectáculo visual que los vecinos del barrio -declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco- califican de “bochornoso”. Tanto es así que ayer notificaron este hecho a los concejales de Urbanismo, Miguel Ángel Fernández Madrid y la de Movilidad, Raquel Ruz, para pedirle explicaciones.

“Nos parece que no es de recibo que se coloquen estas luces en un barrio histórico como es el Albaicín”, detalló ayer la presidenta de la asociación de vecinos del Bajo Albaicín, Lola Boloix.

La presidenta, que llegó a comparar el barrio con Disney Land París por lo colorido de las lámparas exigió que se revisen este tipo de instalaciones que provocan una auténtica contaminación lumínica en el barrio. “Aquí no se avanza, tenemos pendiente mejorar el Pepri y sin embargo cada día se producen más atropellos. También el equipo de gobierno asegura que se van a regular las terrazas y los puestos de Calderería pero todo sigue igual”, denuncia la presidenta que pertenece a uno de los colectivos que han compartido vídeos en redes sociales con el ‘espectáculo’ de luces del restaurante que puede verse desde la Alhambra.

“¡Esto es un luminicidio! ¿O un miradorcidio?”, se preguntaba ayer uno de los usuarios de Facebook en una publicación donde podía verse el vídeo con los cambios de color de las luces.

Los vecinos reclaman, por este y otros conflictos, más atención para el barrio por parte del Ayuntamiento de Granada. Así, Boloix pidió ayer más presencia policial para evitar que el distrito se convierta en un parque temático donde cada negocio tenga libertad para colocar mesas y sillas, carteles o luces y a su antojo. Pero también reclaman más control de las pintadas que se siguen produciendo en una zona protegida.

La pasada semana aparecieron nuevas pintadas como ‘Votes al que votes explotado hasta que explotes’ en la Cuesta de San Gregorio. También otras proclamas contra la actuación policial. A jucio de Boloix faltan policías para evitar que se siga dañando a un barrio que “va a peor”.

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2 comentarios

  • Inés

    Hay personas que por su mal gusto y su falta de sensibilidad deberían tener prohibido el acceso a ciertos lugares que les vienen grandes. Por mucho que quieran competir con la Alhambra jamás le llegarán a la altura del betún

    5 junio, 2017 at 14:46 Reply

  • Minerva

    No se puede ser más cutre… este es el nivel que está alcanzando la sobre explotación turística del Albayzín ¿para cuando sacamos pancartas como emn Barcelona y Venezia con el lema “residentes-resistentes”?

    5 junio, 2017 at 10:15 Reply