Fraude de la inspección de la instalación de gas

Atención, como ocurre con cierta periodicidad, nos llegan noticias de que hay un individuo circulando por el barrio haciéndose pasar por inspector de la instalación de gas. Se trata de un hombre joven, alto y moreno. Muestra un carné plastificado y actúa sólo. Hasta ahora no tenemos noticias de que haya conseguido sus objetivos, pero sí de un intento. No hay que dejarle pasar a la vivienda en ningún caso. 

Aprovechamos para recordar lo que se dice al respecto desde la OCU:

Si llama a la puerta un “inspector” del butano lo más probable es que te estén tendiendo una trampa: en el mejor de los casos te cambiarán la goma de la bombona a un precio desorbitado. Te explicamos cómo pasar esta revisión esencial para tu seguridad. 

Las instalaciones de butano (y de propano) tienen que pasar por una serie de controles, pero mucha gente no sabe exactamente en qué consisten. 

Aprovechándose de este desconocimiento, proliferan los falsos profesionales que solo quieren entrar en tu casa y salir con la mayor cantidad posible de dinero en efectivo. No les abras la puerta.  

Así funciona la revisión

  • ¿De qué va?: Se hace para garantizar tu seguridad, comprobando que la instalación es estanca y no hay fallos en la ventilación ni en las emisiones de gases. Pero no incluye la sustitución de la goma de la bombona: hay que cambiarla cuando caduque (la fecha aparece en la propia goma).
  • ¿Quién la hace?: Tú decides. Vale cualquier empresa autorizada y no tiene por qué ser la que te entrega las bombonas. Puede ser cualquier otra mientras tenga autorización de tu comunidad autónoma y cuente con personal debidamente identificado con carné de instalador. 
  • ¿Cada cuánto tiempo?: cada 5 años (4 en el País Vasco).
  • ¿Cuánto cuesta?: Cada empresa tiene sus precios, así que pide varios presupuestos que incluyan siempre el coste de sustituir la goma.  

Las 3 claves para hacerlo bien

1. Anota la fecha de la última revisión y preocúpate de que tu butano esté al día: es tu seguridad (y la de tus vecinos) lo que está en juego. 

2. Cuando llegue el momento de la revisión, pide varios presupuestos. No hagas caso si la empresa que te trae las bombonas te dice que deben hacerla ellos y jamás abras la puerta a una “inspección sorpresa”. Solo tú puedes decidir quién la hace y hay mucho timador suelto.  

3. En la revisión estándar no se incluye la sustitución de la goma (manguera de color naranja). Busca la fecha de caducidad y, si hay que cambiarla, pide que en el presupuesto incluyan también ese concepto. Así te evitarás pagar más de lo inicialmente previsto.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Campos obligatorios señalizados con un *
Tu dirección de email no será publicada.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Un comentario

  • Concha

    Ayer mismo por la tarde pasó por casa, por las Veredillas de San Agustín. Su porte corresponde a la descripción dada en este artículo. Mi marido se negó a que entrara para hacer lo que proponía a pesar de su insistencia en que “era obligatorio”. Se dió cuenta del engaño, menos mal. Estupendo que lo divulguéis.

    29 agosto, 2017 at 11:18 Reply